¿Qué nos llevó allá? ¿En qué momento pasó? ¿Cómo fue que nos acostumbramos?
La vida contemporánea nos llevó a vivir a una velocidad acelerada. Nos acostumbramos a una vida agitada, al estrés, a vivir a contrareloj, al afán, a las multitudes. A ser consumidores de lo innecesario. A olvidar la mirada y las pequeñas cosas que nos enamoraron alguna vez. A olvidar que provisión material no es igual a tiempo de calidad. Nos acostumbramos a creer que los principios esenciales de la vida se forman en una institución.
A dar mayor importancia a la apariencia qu...