Iván Reguera y Norberto Ramos del Val se conocen desde hace muchos años, pero hasta ahora no habían orquestado un plan de destrucción a nivel mundial.
Iván es un crítico de cine maldito y Norberto un director maldito, y de esa mortífera mezcla solo puede salir mala hostia, pero también pasión por el cine del de verdad y la absoluta libertad de opinión, caiga quien caiga. O sea: lo que ni por asomo van a encontrar en los medios masivos y en los aquelarres de la cultura oficial.
Pueden escuchar “Café con Nap...