La historia del dinero estatal ha sido una historia de robo silente. Desde la antigüedad, los regentes sustraían metales preciosos de las monedas, robando valor a las personas. En 1971, el dinero estatal dejó de tener respaldo, y a partir de ahí el robo a través de inflaciones y devaluaciones no ha hecho sino crecer, enriqueciendo a unos a costa de otros. Bitcoin llegó para poner fin al abuso de la manipulación centralizada del dinero. En Separando el Dinero del Estado reflexionamos sobre los retos e implicaciones del camino hacia una sociedad más justa.